Powered By Blogger

lunes, 30 de mayo de 2011

Confrontación con la Docencia

Me inicié en la actividad docente en el año de 1993, recién egresada de la carrera de ingeniería en sistemas computacionales de mi alma mater Instituto Tecnológico de Celaya, quise hacer un receso para decidir mi próxima misión, trabajar o continuar estudiando una maestría, en el inter una amiga que en ése entonces fungía como jefa del departamento de servicios docentes en el CBTis 217 (Centro de Bachillerato Tecnológico industrial y de servicios 217) me invitó a participar en el área de informática administrativa y electromecánica cubriendo un interinato, pensé que mientras me decidía que hacer lo aceptaría y ahí comenzó mi trayectoria como docente.
Mi primer día de trabajo me planteó una serie de cuestionamientos tales como ¿Qué clase de jóvenes son?, ¿¡Acaso sabré lo suficiente?, ¿Cómo explico los temas?, ¿Cuál  debe ser mi comportamiento, ¿Cómo será la relación con los jóvenes? y más, después llegó el momento de entregar planeación de programas, cronogramas de actividades, plan clase y por supuesto que ni idea de cómo hacerlo, fue entonces que comencé a informarme, me acerqué con compañeros docentes que ya tenían su años en el plantel, leí manuales, reglamentos correspondientes y fui sobreviviendo. Recuerdo que dedicaba mucho tiempo ha preparar las clases y en ocasiones, por las condiciones del grupo no podía desarrollarlos como había planeado, recién egresada, traía un ritmo de trabajo intenso y entonces primer error,  suponer que los muchachos del grupo debían alcanzarme en la carrera que llevaba, suponer que lo principal eran los conocimientos que el programa marcaba sin importar otra , mi obligación era que aprendieran algebra, programación como si ellos fueran a seguir estudiando una ingeniería, hubo ocasiones de verdadera frustración al no obtener los resultado esperados.
El tiempo fue brindándome la posibilidad de aprender, no sólo a transmitir conocimientos sino experiencias de vida de los muchachos. Fue entonces que me propuse primero, a estudiar lo necesario para capacitarme  en el ramo de la pedagogía, hacer un esfuerzo por transmitir conocimientos con actividades que les hicieran sentido a los alumnos, quise comprometerme con los jóvenes en el sentido de procurarles lo necesario para que ellos pudieran en algún momento enfrentarse con la vida, ser responsables, ser capaces de ver soluciones a la problemática que se les presentara confieso que no todo lo he logrado pero sigo perseverante a ése compromiso.
Hoy al verme frente al espejo creo que aunque ser docente no es mi profesión de origen, si he logrado adoptarla, me gusta sentir el nervio de pararme frente a un grupo de muchachos y muchachas que tienen en sus cabezas muchas inquietudes, me es satisfactorio resolverles sus dudas, me llena de honor el hecho de que acudan a mi para pedir orientación y me siento verdadero docente cuando en la calle me encuentro con un exalumno y me dice: “Recuerdo mucho lo que usted nos decía, termine mi carrera, gracias profesora por todo lo que compartió conmigo”.
Debo admitir también que la ingeniería en sistemas computacionales me ha ayudado ha complementar mi desempeño en la docencia, el uso de la tecnología computacional, el procesar la información empleando herramientas digitales ha facilitado hacer clases mas interactivas,  no solo uso pintarron y marcador, también dispositivos y medios audiovisuales  que me han permitido inyectar dinamismo en una clase. Por otro lado, el desarrollo profesional y el ejercicio de mi profesión me facilitan visualizar campos del conocimiento que de otra manera solo los conocería de manera teórica, en mi caso el enfoque sistémico es una herramienta fundamental en mi actividad docente, porque me permite enlazar el conocimiento con la creación de aprendizaje.
Pero al cursar esta especialización me doy cuenta que todavía cometo errores, que como docente tengo mucho que aprender, que ya no debo centrarme en clases enfocadas a la enseñanza, debo rediseñar las actividades buscando la generación del aprendizaje, ver como eje rector del desarrollo de la planeación curricular del docente al alumno, ubicar contextos, ambientes de aprendizaje, adecuar y elegir instrumentos, recursos didácticos, diseñar evaluaciones autenticas mantener comunicación estrecha con los estudiantes para detectar oportunamente rezagos y hacer lo pertinente, en fin cambiar el paradigma de la docencia tradicional, todo con la finalidad de que el estudiante adquiera y desarrolle las competencias que le permitirán realizarse como profesional mas completo y le permitan incorporarse mas activamente a la sociedad,  no buscando que le ofrezcan sino ofrecer y generar.
Agradeceré sus comentarios
Rosa María Gómez Torres

1 comentario:

  1. Maestra Rosa María:

    Aprecio en su escrito su gran preparación académica y su enorme compromiso en esta noble labor.
    Destaco su sencillez al reconocer sus áreas de oportunidad para mejorar su desempeño docente y su gran entusiasmo para intervenir a nivel personal en el cambio de paradigma de la docencia tradicional. Felicidades por todas sus valiosas aportaciones en la Especialidad.

    Saludos

    Ma. Guadalupe Gómez Rojas.

    ResponderEliminar